Retiro espiritual

¿Cómo vuelvo ahora de Saturno…?
¿Realmente necesito volver, o es el deber que me está engañando para que lo haga?
Si vamos a hablar de necesidad…creo que necesitaría quedarme un par de días acá entre estos anillos, se está tan a gusto…Es una especie de resort virtual.
Pensándolo bien, no me vendrían mal un par de días acá, lejos de la atmosfera terrenal.
Acá sí que se respira aire, ¡No nos mientan mas con que la Tierra es el único planeta habitable!
Ya sé. Es muy fácil chicanear una mentira con una broma.
Pero mis bromas no tienen ese fin. Ni tampoco ése principio.
Como estos anillos que ves acá, que no tienen ni principio ni fin.
Porque acá es donde algunos iluminados dejamos esos círculos viciosos.
¿Sería éste el planeta del que hablaba el Principito?
Ah, pero no tenía anillos.
Bueno, quizá en ese momento sólo el lo habría descubierto.
Se ve que con el tiempo la gente se fue avivando y fue dejando sus circulos allá.
Quiero decir acá.
Anillos que no son precisamente de compromiso.
Sino donde conviven el deber con el placer.
Ésto es como un retiro espiritual.
Acá es donde las grandes obras nacen como el simple producto de un juego, donde la creatividad coquetea con lo lúdico.
Donde los colores no tienen tonalidades menores.
Acá no hay dominantes ni subdominantes.
Sólo canciones alegres, que son fusiones de complejos estilos, pero con la sencillez de un juego de niños.
Acá un año se vive con la intensidad de treintainueve. Y todos los días es viernes.

Éste es, paradójicamente, el más excéntrico de los planetas caracterizado por sus anillos concéntricos
El lugar donde las grandes ideas nacen porque simplemente “pintó” hacer tal cosa
Y no por un intento premeditado de hacer una idea grande.
¿Sería éste el paraíso original del que tanto se habla?

Acá las grandes creaciones son el fruto de un genuino recreo.
Tan sublime como subliminal, tan etéreo como real.

Tengo que volver al aula, la seño me llama.

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