Introducción

El sentido del humor requiere de un alto nivel de desarrollo y que se utilicen la creatividad, la inteligencia y las emociones. 

Pero a qué me refiero?

A ese auténtico valor de la vida adulta, en el cual el humor es, más que algunos chistes mecánicamente repetidos, el producto de una inventiva espontánea. 

Un sentido del humor bien desarrollado no desaparece ni siquiera cuando existen graves depresores… 

El sentido del humor es siempre algo extraordinariamente útil para relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo en general. 

Hace soportables las experiencias más difíciles, aumenta la humildad y ayuda a que nos tomemos a nosotros mismos con seriedad, sin solemnidad pretenciosa. 

Los niños en quienes no se apagó esta valiosa cualidad son, ciertamente afortunados. 

Aunque nosotros somos ya adultos, no debemos dejar que se duerma ésa cualidad. Será por eso que quizas año a año repetimos esta farsa de burlones de nuestros propios errores con la mejor onda y pretendiendo comenzar el año con una sonrisa.

Mi vieja. 1993

Q.E.P.D.

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